Explore una solución negociada
Si desea abordar una deuda sin suponer de inmediato que la quiebra es la respuesta, conversar sobre un acuerdo puede ser un punto de partida útil. El objetivo es comprender la cuenta, sus recursos y si un acuerdo negociado tiene sentido en su situación.
Qué merece un análisis más detallado
Antes de hacer una oferta, revise quién reclama la deuda, la cantidad solicitada y los documentos que la respaldan o la cuestionan. Una propuesta realista debe tener en cuenta los gastos de vida habituales y sus demás obligaciones. Un acuerdo negociado puede implicar un solo pago o pagos a lo largo del tiempo. Los términos acordados deben documentarse por escrito antes de pagar, incluido lo que el acreedor se compromete a hacer cuando se cumpla el acuerdo.
Comprenda las ventajas y desventajas
Un acreedor no está obligado a aceptar una propuesta de acuerdo. No puede prometerse una reducción determinada. Dejar de pagar puede generar intereses y cargos, afectar el crédito y exponerle a acciones de cobro o a una demanda. La deuda condonada puede tener consecuencias tributarias. Estas consideraciones deben formar parte de la conversación junto con los posibles beneficios.
Prepárese para su consulta
Tenga disponibles estados de cuenta, cartas de cobro, documentos judiciales y una idea general de sus ingresos y gastos. Informe a la oficina si disputa la deuda y si ya ha hecho una oferta o celebrado un acuerdo. Pregunte cómo se compara un acuerdo con defenderse de una demanda o considerar la quiebra.